A partir de los siguientes sonetos: Crespas hebras, sin ley desenlazadas, de Lope de Vega; Ya besando unas manos cristalinas, de Luis de Góngora y Veré al tiempo tomar de ti, señora de Francisco de Medrano elabora una tabla en la que incluyas los elementos con los que secompara a la amada.
¿Qué otro tópico, aparte del Descriptio puellae, aparece en estos sonetos?
El laberinto de los tópicos
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Comentario de un poema
En el siguiente enlace podrás ver cómo se realiza un comentario de texto.
El poema escogido es Ilustre y hermosísima Maria, de Luis de Góngora.
Sigue esas pautas para hacer el comentario del poema Mientras por competir por tu cabello, del mismo autor, y en el que trata los mismos tópicos. Puedes encontrar el soneto (CLXVI) en el siguiente enlace.en el que también encontrarás otros poemas de Góngora.
¿Qué tópico, además del Descriptio puellae se trata en ambos poemas?
El poema escogido es Ilustre y hermosísima Maria, de Luis de Góngora.
Sigue esas pautas para hacer el comentario del poema Mientras por competir por tu cabello, del mismo autor, y en el que trata los mismos tópicos. Puedes encontrar el soneto (CLXVI) en el siguiente enlace.en el que también encontrarás otros poemas de Góngora.
¿Qué tópico, además del Descriptio puellae se trata en ambos poemas?
Mientras por competir con tu cabello...
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| El olfato, Rubens |
El poeta español del Siglo de Oro Luís de Góngora escribió este soneto en el que invita a una joven a gozar de los dones de su juventud
Soneto CLXVI
Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;
mientras a cada labio, por cogello.
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:
goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;
mientras a cada labio, por cogello.
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:
goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
no sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.Aquí tienes la grabación sonora del poema:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras?portal=0&Ref=9334&audio=0
Busca otro tópico en el soneto de Quevedo
En una de las entradas del tópico tempus fugit puedes leer un soneto de Quevedo que empieza:
¡Cómo de entre mis manos te resbalas! ¡Oh, cómo te deslizas, edad mía! ¡Qué mudos pasos traes, oh, muerte fría, pues con callado pie todo lo igualas!
Busca el otro tópico que expresa el poeta en los versos tercero y cuarto.Repasa otras entradas de otros tópicos si lo necesitas.
El orden en la descripción
Dama con unicornio, Rafael.
En el tópico de la descriptio puellae se suele seguir un orden descendente, primero se describen los cabellos, normalmente rubios, de ahí las metáforas del oro o del sol a la que suelen recurrir los poetas; después suele hacerse referencia a los ojos a los que se equipara con estrellas o soles. Los labios tienen su correlato en el rubí o la rosa y los dientes siempre serán tan blancos como las perlas. De ahí se pasa al cuello, siempre blanco y terso, paragonable al cisne, al mármol o al marfil; estas metáforas también se utilizan para referirse al cuerpo en general. Por supuesto, la dama está tan bien proporcionada que los términos que se utilizan para describirla de modo general serán templo, palacio o portento.
Ejemplo de toda esta enumeración de tópicos lo tenemos en este famoso soneto de Luis de Góngora, si bien, como podemos observar, va de lo genérico a lo particular sin respetar el orden típico.
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/p48/00363863289947351867857/p0000002.htm#PV_43_
Puedes oír el soneto aquí:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras?portal=0&Ref=9330&audio=0
En el tópico de la descriptio puellae se suele seguir un orden descendente, primero se describen los cabellos, normalmente rubios, de ahí las metáforas del oro o del sol a la que suelen recurrir los poetas; después suele hacerse referencia a los ojos a los que se equipara con estrellas o soles. Los labios tienen su correlato en el rubí o la rosa y los dientes siempre serán tan blancos como las perlas. De ahí se pasa al cuello, siempre blanco y terso, paragonable al cisne, al mármol o al marfil; estas metáforas también se utilizan para referirse al cuerpo en general. Por supuesto, la dama está tan bien proporcionada que los términos que se utilizan para describirla de modo general serán templo, palacio o portento.
Ejemplo de toda esta enumeración de tópicos lo tenemos en este famoso soneto de Luis de Góngora, si bien, como podemos observar, va de lo genérico a lo particular sin respetar el orden típico.
De pura honestidad templo sagrado,
Cuyo bello cimiento y gentil muro
De blanco nácar y alabastro duro
Fue por divina mano fabricado;
Pequeña puerta de coral preciado,
Claras lumbreras de mirar seguro,
Que a la esmeralda fina el verde puro
Habéis para viriles usurpado;
Cuyo bello cimiento y gentil muro
De blanco nácar y alabastro duro
Fue por divina mano fabricado;
Pequeña puerta de coral preciado,
Claras lumbreras de mirar seguro,
Que a la esmeralda fina el verde puro
Habéis para viriles usurpado;
Soberbio techo, cuyas cimbrias de oro
Al claro sol, en cuanto en torno gira,
Ornan de luz, coronan de belleza;
Ídolo bello, a quien humilde adoro,
Oye piadoso al que por ti suspira,
Tus himnos canta, y tus virtudes reza
Al claro sol, en cuanto en torno gira,
Ornan de luz, coronan de belleza;
Ídolo bello, a quien humilde adoro,
Oye piadoso al que por ti suspira,
Tus himnos canta, y tus virtudes reza
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/p48/00363863289947351867857/p0000002.htm#PV_43_
Puedes oír el soneto aquí:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras?portal=0&Ref=9330&audio=0
Algún ejemplo de "ignis amoris" en Quevedo
Si algo abrasa realmente es la lava ardiente de un volcán. Y en este soneto Quevedo compara las propiedades de su amor con el Etna.
Y en este otro soneto, se vale de la antítesis al cantar el fuego de su amor:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/56814065433458339865679/p0000001.htm#I_48_
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/56814065433458339865679/p0000001.htm#I_14_
Ostentas, de prodigios coronado,
sepulcro fulminante, monte aleve,
las hazañas del fuego y de la nieve,
y el incendio en los yelos hospedado.
Arde el invierno en llamas erizado,
y el fuego lluvias, y granizos bebe;
truena, si gimes; si respiras, llueve
en cenizas tu cuerpo derramado.
Si yo no fuera a tanto mal nacido,
no tuvieras, ¡oh Etna!, semejante:
fueras hermoso monstruo sin segundo.
Mas como en alta nieve ardo encendido,
soy Encéfalo vivo y Etna amante,
y ardiente imitación de ti en el mundo
Y en este otro soneto, se vale de la antítesis al cantar el fuego de su amor:
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo,
enfermedad que crece si es curada.
Este es el niño Amor, éste es tu abismo.
¡Mirad cual amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/56814065433458339865679/p0000001.htm#I_48_
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/56814065433458339865679/p0000001.htm#I_14_
El tiempo huyendo en un soneto de Quevedo
En el soneto titulado "conoce las fuerzas del tiempo, y el ser ejecutivo cobrador de la muerte", Quevedo recrea el tópico del tempus fugit.
//www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/56814065433458339865679/p0000001.htm#I_10_
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
¡Oh, cómo te deslizas, edad mía!
¡Qué mudos pasos traes, oh, muerte fría,
pues con callado pie todo lo igualas!
Feroz, de tierra el débil muro escalas,
en quien lozana juventud se fía;
mas ya mi corazón del postrer día
atiende el vuelo, sin mirar las alas.
¡Oh, condición mortal! ¡Oh, dura suerte!
¡Que no puedo querer vivir mañana
sin la pensión de procurar mi muerte!
Cualquier instante de la vida humana
es nueva ejecución, con que me advierte
cuán frágil es, cuán mísera, cuán vana.All is vanity, de C.A. Gilbert
//www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/56814065433458339865679/p0000001.htm#I_10_
La descripción de Dulcinea
A la hora de describir a uno de los personajes femeninos de la literatura española, Dulcinea del Toboso, la amada de don Quijote, Cervantes echó mano de todos los tópicos renacentistas y los resumió todos a la hora de confeccionar el retrato de Dulcinea. Recordemos que esta era existía solo en la mente del hidalgo, que había tomado como referente a una burda campesina del Toboso y que, a la hora de idealizarla, tuvo que recurrir a las damas a las que habían cantado poetas de toda Europa. He aquí la batería de metáforas utilizada a lo largo de los siglos XVI y XVII en la literatura española a imitación de los poetas italianos.
"Su nombre es Dulcinea,su patria el Toboso[...]su hermosura sobrehumana pues en ella se vienen a hacer verdaderos todos los imposibles y quimèricos atributos de belleza que los poetas dan a sus damas: que sus cabellos son de oro,su frente campos Elíseos, sus cejas arcos del cielo , sus ojos soles, sus mejillas rosas, sus labios corales, perlas sus dientes, alabastro su cuello, mármol su pecho, marfil sus manos, su blancura nieve,y las partes que a la vista humana encubriò la honestidad so tales, según yo pienso y entiendo, que solo la discreta consideración puede encarecerlas y no compararlas".
"Su nombre es Dulcinea,su patria el Toboso[...]su hermosura sobrehumana pues en ella se vienen a hacer verdaderos todos los imposibles y quimèricos atributos de belleza que los poetas dan a sus damas: que sus cabellos son de oro,su frente campos Elíseos, sus cejas arcos del cielo , sus ojos soles, sus mejillas rosas, sus labios corales, perlas sus dientes, alabastro su cuello, mármol su pecho, marfil sus manos, su blancura nieve,y las partes que a la vista humana encubriò la honestidad so tales, según yo pienso y entiendo, que solo la discreta consideración puede encarecerlas y no compararlas".
El tópico de las ruinas
Vista imaginaria del Louvre en ruinas, Hubert Robert
Durante el Barroco fue muy frecuente el uso del tópico de las ruinas, ligado al del ubi sunt, donde estas simbolizaban el triunfo del paso del tiempo sobre lo efímero del ser humano; ninguna construcción por muy poderosa que fuera, ningún imperio ni ninguna personalidad podía resistirse al paso del tiempo. De esas grandezas de otro tiempo lo que quedaba era la ruina. Posteriormente el Romanticismo retomaría este tópico con el que pretendía mostrar la victoria de la naturaleza sobre la civilización.
Un ejemplo muy conocido del tópico de las ruinas es el siguiente soneto de Francisco de Quevedo.
Durante el Barroco fue muy frecuente el uso del tópico de las ruinas, ligado al del ubi sunt, donde estas simbolizaban el triunfo del paso del tiempo sobre lo efímero del ser humano; ninguna construcción por muy poderosa que fuera, ningún imperio ni ninguna personalidad podía resistirse al paso del tiempo. De esas grandezas de otro tiempo lo que quedaba era la ruina. Posteriormente el Romanticismo retomaría este tópico con el que pretendía mostrar la victoria de la naturaleza sobre la civilización.
Un ejemplo muy conocido del tópico de las ruinas es el siguiente soneto de Francisco de Quevedo.
Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía.
Salíme al campo: vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados
que con sombras hurtó su luz al día.
Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos,
mi báculo más corvo y menos fuerte.
Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte
Lope de Vega y los efectos del amor
Pocas veces los efectos del "loco amor" se han descrito con tanta precision como lo hizo Lope de Vega en sus Rimas.
Aquí te ofrecemos la posibilidad de oír uno de sus más famosos sonetos.
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras?portal=0&Ref=9440&audio=0
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras?portal=0&Ref=9440&audio=0
Amor constante más allá de la muerte
Este soneto de Francisco de Quevedo ha sido considerado el mejor soneto amoroso en lengua castellana. Su tema es el del amor constante, que llega incluso más allá de la muerte.
La ley severa que cita el poeta alude al mito del río Leteo, el río del olvido, que cruzaban los hombres al morir.
Y si quieres seguir disfrutando de la poesía de Quevedo, pincha aquí
La ley severa que cita el poeta alude al mito del río Leteo, el río del olvido, que cruzaban los hombres al morir.
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevaré el blanco día;
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso linsojera;
mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía;
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa:
Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,
su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido.
Polvo serán, mas polvo enamorado.
Y si quieres seguir disfrutando de la poesía de Quevedo, pincha aquí
"Fugit irreparabile tempus" en el poeta Luís de Góngora
En este poema satírico Góngora no sólo refleja el tópico de Fugit irreparabile tempus. También hay ecos del Collige virgo y de la Descriptio puellae. Intenta localizarlos todos.
¡Que se nos va la Pascua, mozas,
que se nos va la Pascua!
Mozuelas las de mi barrio,
loquillas y confiadas,
mirad no os engañe el tiempo,
la edad y la confianza.
No os dejéis lisonjear
de la juventud lozana,
porque de caducas flores
teje el tiempo sus guirnaldas.
¡Que se nos va la Pascua, mozas,
que se nos va la Pascua!
Vuelan los ligeros años
y con presurosas alas
nos roban, como harpías,
nuestras sabrosas viandas.
La flor de la maravilla
esta verdad nos declara,
porque le hurta la tarde
lo que le dio la mañana.
¡Que se nos va la Pascua, mozas,
que se nos va la Pascua!
Mirad que cuando pensáis
que hacen la señal de la alba
las campanas de la vida,
es la queda, y os desarma
de vuestro color y lustre,
de vuestro donaire y gracia,
y quedáis todas perdidas
por mayores de la marca.
¡Que se nos va la Pascua, mozas,
que se nos va la Pascua!
Yo sé de una buena vieja
que fue un tiempo rubia y zarca,
y que al presente le cuesta
harto caro el ver su cara,
porque su bruñida frente
y sus mejillas se hallan
más que roquete de obispo
encogidas y arrugadas.
¡Que se nos va la Pascua, mozas,
que se nos va la Pascua!
Y sé de otra buena vieja
que un diente que le quedaba
se lo dejó estotro día
sepultado en unas natas;
y con lágrimas le dice:
«Diente mío de mi alma.
yo sé cuándo fuistes perla,
aunque ahora no sois nada».
¡Que se nos va la Pascua, mozas,
que se nos va la Pascua!
Por eso, mozuelas locas,
antes que la edad avara
el rubio cabello de oro
convierta en luciente plata,
quered cuando sois queridas,
amad cuando sois amadas;
mirad, bobas, que detrás
se pinta la ocasión calva.
¡Que se nos va la Pascua, mozas,
que se nos va la Pascua!
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