El laberinto de los tópicos

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Ubi sunt

                                                                      Jorge Manrique

Jorge Manrique debe su fama a sus Coplas por la muerte de su padre. el maestre don Rodrigo. Se trata de una dolorosa elegía en la que lamenta la inestabilidad de los bienes de la fortuna, la fugacidad de las vidas humanas y el poder igualatorio de la muerte.

Para dar ejemplos concretos de la fugacidad e inestabilidad de los bienes mundanos recurre al tópico del ubi sunt que consiste en preguntar por el paradero de poderosos  personajes del pasado inmediato

¿Qué se hizo el rey don Juan?
Los Infantes de Aragón
¿qué se hicieron?
¿Qué fue de tanto galán,
qué fue de tanta invención
como trajeron?
Las justas y los torneos,
paramentos, bordaduras
y cimeras,
¿fueron sino devaneos?
¿qué fueron sino verduras
de las eras?

Si quieres saber algo más sobre el autor, o leer algo más de su obra, puedes hacerlo aquí 

Una revisión del " Ubi sunt" a cargo de Luis García Montero

En la antología de Luis García Montero: Casi cien poemas. (1980-1995) encontramos una revisión de los tópicos tratados por Jorge Manrique en las Coplas a la muerte de su padre. Aquí te ofrecemos las coplas V, VI y VII. Como puedes observar es una versión muy moderna de la obra clásica. Si quieres saber más de Luis García Montero puedes visitar su página oficial

¿Qué hace ahora pendulero
tan vacío y contrahecho,
sin color,
aquel órgano certero
que se puso tan derecho
en el amor?
¿Qué se hizo Marilyn?
Aquellos Beatles de antaño,
¿qué se hicieron?
¿Qué fue de tanto sinfín
de galanes que en un año
nos vendieron
 
Y los tunos, los toreros,
las cantantes de revista
en el olvido;
las folklóricas primero,
el marqués y la corista
¿dónde han ido?
¿Dónde están los generales,
sus medallas y su espada
sin conciencia,
sino esperando mortales
a que les sea dictada
su sentencia?

Y el ritmo de los roqueros,
los canutos y la risa
del pasota,
los chorizos tironeros
que han vivido tan deprisa
y el drogota
que se inyecta mil caballos
por las venas, los colgados
y el camello,
¿dónde iremos a buscallos,
dónde son tan olvidados,
qué fue de ellos?

"Ballade des dames du temps jadis"

La Ballade des dames du temps jadis ("Balada de las damas de antaño") es un poema compuesto por François Villon (1431-1463) que conmemora a mujeres célebres de la historia y la mitología y donde se reelabora el tópico medieval del  Ubi sunt? recogido explícitamente en su estribillo  Mais où sont les neiges d'antan ?.
 Aquí está el texto en versión original, pero puedes ver la traducción en este enlace

Dites-moi où, n'en quel pays,
Est Flora la belle Romaine,
Archipiades, ne Thaïs,
Qui fut sa cousine germaine,
Echo, parlant quant bruit on mène
Dessus rivière ou sur étang,
Qui beauté eut trop plus qu'humaine ?
Mais où sont les neiges d'antan ?
Où est la très sage Héloïs,
Pour qui fut châtré et puis moine
Pierre Esbaillart à Saint-Denis ?
Pour son amour eut cette essoine.

Semblablement, où est la roine
Qui commanda que Buridan
Fût jeté en un sac en Seine ?
Mais où sont les neiges d'antan ?


La roine Blanche comme un lis
Qui chantait à voix de sirène,
Berthe au grand pied, Bietrix, Aliz,
Haramburgis qui tint le Maine,


Et Jeanne, la bonne Lorraine
Qu'Anglais brûlèrent à Rouen ;
Où sont-ils, où, Vierge souvraine ?
Mais où sont les neiges d'antan 

http://www.gutenberg.org/files/12246/12246-8.txt
 
 
Y aquí lo puedes escuchar en una versión de Georges Brassens
 

El tópico de las ruinas

                                     Vista imaginaria del Louvre en ruinas, Hubert Robert
                                     
Durante el Barroco fue muy frecuente el uso del tópico de las ruinas, ligado al del ubi sunt, donde estas simbolizaban el triunfo del paso del tiempo sobre lo efímero del ser humano; ninguna construcción por muy poderosa que fuera, ningún imperio ni ninguna personalidad podía resistirse al paso del tiempo. De esas grandezas de otro tiempo lo que quedaba era la ruina. Posteriormente el Romanticismo retomaría este tópico con el que pretendía mostrar la victoria de la naturaleza sobre la civilización.

Un ejemplo muy conocido del tópico de las ruinas es el siguiente soneto de Francisco de Quevedo.

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo: vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos,
mi báculo más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte


El "paraíso perdido"





Asociado al tópico del "ubi sunt" está el tema del "paraiso perdido", esto es, la nostalgia de tiempos o lugares mejores relacionados, normalmente, con la infancia y la juventud.



Es un tema ampliamente tratado en la literatura pero en el caso de la poesía española se convierte en un tema recurrente de la Generación del 27 desde el momento en que muchos de sus componentes tuvieron que exiliarse al acabar la Guerra Civil y otros, aún quedándose aquí, dedican varias de sus composiciones a evocar tiempos mejores.




Aquí te ofrecemos ejemplos de Jorge Guillén y de Vicente Aleixandre. De hecho este último tituló una de sus obras como Sombras del paraíso, en claro homenaje al pasado feliz evocado.


¿Qué fue de aquellos días que cruzaron veloces,
Ay, por el corazón?infatigable, a ciegas,
es él por fin quien gana.¡Cuántos últimos goces!
¡Oh tiempo: con tu fuga mi corazón anegas!
 Cántico,  Jorge Guillén
 Antología de la Generación del 27. Biblioteca Didáctica Anaya.1987.Pag.42)



Tenía la naricilla respingona, y era menuda.
¡Cómo le gustaba correr por la arena! Y se metía en el agua,
y nunca se asustaba.
Flotaba allí como si aquel hubiera sido siempre su natural elemento.
Como si las olas la hubieran acercado a la orilla,
trayéndola desde lejos, inocente en la espuma, con los ojos abiertos bajo la luz.
Rodaba luego con la onda sobre la arena y se reía, risa de niña en la risa del mar,
y se ponía de pie, mojada, pequeñísima,
como recién salida de las valvas de nácar,
y se adentraba en la tierra,
como un préstamo de las olas.
¿Te acuerdas?
Cuéntame lo que hay allí en el fondo del mar.
Dime, dime, yo le pedía.
No recordaba nada.
Y riendo se metía otra vez en el agua
y se tendía sumisamente sobre las olas.
Historia del corazón, Vicente Aleixandre
Antología de la Generación del 27. Biblioteca Didáctica Anaya.1987.Pag.47)