Cada año, desde el siglo XV, en Vergés, Girona, todas las noches de Jueves Santo se puede presenciar La Danza de la Muerte, emparentada con las danzas medievales y que nos hace reflexionar sobre la brevedad de la vida.
Cinco son los danzantes que cubren su cuerpo con mallas negras dibujadas con huesos y cuyo rostro está tapado con una calavera. Los cinco esqueletos forman una cruz. El primero, jefe de la danza, encargado de marcar el ritmo y las direcciones, lleva, como las antiguas representaciones de la Muerte, una guadaña; en esta puede leerse el lema "Nemini parco".
El segundo danzante ocupa el centro y lleva una bandera negra con una calavera alrededor de la cual leemos "Lo temp es breu", clara alusión al tópico con el que se relaciona, el "Tempus fugit".
De los otros tres danzantes, uno lleva un reloj en que va haciendo correr caprichosas las agujas; los otros dos llevan sendos platos con ceniza que simboliza aquello en lo que nos convertiremos todos y que guarda deudas con la famosa frase "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás".
Los tambores que acompañan la danza se limitan a reproducir unos sonidos monótonos y repetitivos, similares al que podría producir un reloj, recordándonos, también con su música, que el tiempo pasa veloz y nada puede detenerlo y que la Muerte puede aparecer en cualquier momento para convertirnos en cenizas.
El laberinto de los tópicos
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Fugit irreparabile tempus
La persistencia de la memoria, Salvador Dalí
Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus
Pero mientras tanto huye, huye el tiempo de forma irreparable
El tópico de "fugit irreparabile tempus" en el cine
En ‘’El curioso caso de Benjamin Button’’se cuenta la historia de un niño que nace con una extraña enfermedad ya que nace anciano.
El "tempus fugit" lo amenaza entonces en un sentido contrario al resto de los hombres.
El "tempus fugit" lo amenaza entonces en un sentido contrario al resto de los hombres.
Veinte años no es nada
En este tango de Gardel cantado por Calamaro puedes rastrear el tópico del tempus fugit.
El tiempo huyendo en un soneto de Quevedo
En el soneto titulado "conoce las fuerzas del tiempo, y el ser ejecutivo cobrador de la muerte", Quevedo recrea el tópico del tempus fugit.
//www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/56814065433458339865679/p0000001.htm#I_10_
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
¡Oh, cómo te deslizas, edad mía!
¡Qué mudos pasos traes, oh, muerte fría,
pues con callado pie todo lo igualas!
Feroz, de tierra el débil muro escalas,
en quien lozana juventud se fía;
mas ya mi corazón del postrer día
atiende el vuelo, sin mirar las alas.
¡Oh, condición mortal! ¡Oh, dura suerte!
¡Que no puedo querer vivir mañana
sin la pensión de procurar mi muerte!
Cualquier instante de la vida humana
es nueva ejecución, con que me advierte
cuán frágil es, cuán mísera, cuán vana.All is vanity, de C.A. Gilbert
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